Italia ofrece a los ciudadanos extranjeros residentes en el extranjero interesantes oportunidades de ingreso con fines formativos a través del visado y permiso de residencia para prácticas y formación, un instrumento diseñado para favorecer la adquisición de competencias profesionales y la inserción en el mundo laboral. Este itinerario representa una vía regulada de acceso al sistema formativo y productivo italiano para ciudadanos extracomunitarios.
El visado para Italia destinado a prácticas formativas está dirigido en particular a ciudadanos no pertenecientes a la UE que, aun residiendo en el extranjero y no teniendo un empleo, son seleccionados para realizar una experiencia de prácticas en empresas u organismos de acogida italianos. La actividad de prácticas debe estar estrechamente vinculada a un proyecto formativo estructurado, orientado a completar o reforzar un itinerario de formación profesional.
El papel de las entidades promotoras y de las autoridades competentes
El procedimiento de activación de las prácticas prevé la participación de entidades promotoras acreditadas, encargadas de presentar el proyecto formativo ante las autoridades competentes. El proyecto se somete a una evaluación administrativa destinada a verificar la coherencia de los objetivos formativos, el cumplimiento de la normativa vigente y la idoneidad de la entidad o empresa de acogida.
Una vez concluida favorablemente la fase de instrucción, se emite una autorización que permite al becario solicitar el visado de entrada. El visado por motivos de estudio o formación es expedido posteriormente por la representación diplomática o consular italiana en el país de residencia del candidato, de conformidad con los cupos establecidos a nivel nacional.
Ingreso en Italia y permiso de residencia
Tras la entrada en territorio italiano, el becario debe solicitar el permiso de residencia por motivos de formación. Este título de residencia permite desarrollar legalmente la actividad de prácticas durante toda la duración prevista en el proyecto formativo aprobado, garantizando la plena legalidad de la estancia en Italia.
Un aspecto especialmente relevante de este itinerario es la posibilidad, al finalizar las prácticas, de convertir el permiso de residencia por formación en un permiso de residencia por motivos laborales. Dicha conversión es posible siempre que un empleador —ya sea la misma entidad donde se realizaron las prácticas u otra distinta— ofrezca un contrato de trabajo conforme a la legislación italiana.
Una oportunidad de crecimiento e integración
El visado y permiso de residencia para prácticas y formación representan, por tanto, no solo un canal regular de entrada en Italia, sino también una oportunidad concreta de crecimiento profesional y de integración en el tejido económico y social del país. A través de una experiencia formativa cualificada, los ciudadanos extranjeros pueden adquirir competencias aprovechables y, en muchos casos, iniciar un itinerario laboral estable, contribuyendo al desarrollo de las empresas y del mercado de trabajo italiano.
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El contenido de este artículo tiene como finalidad ofrecer indicaciones generales sobre el tema. Para dudas o casos específicos, se recomienda solicitar asesoría especializada en función de tu situación particular.
Artículo escrito por Alessia Ajelli, Managing Associate de LCA Studio Legale, abogada especializada en derecho migratorio y ciudadanía italiana, y Paolo Grassi, Trainee de LCA Studio Legale.