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Código fiscal para sociedades extranjeras: ¿cómo se obtiene?

Todo lo que debes saber sobre la identificación fiscal de las sociedades no residentes en Italia

Para las sociedades extranjeras, el código fiscal italiano es el principal identificador para operar y cumplir sus obligaciones en Italia

Para una sociedad extranjera que pretende establecer relaciones jurídicas, comerciales o fiscales con Italia, obtener un código fiscal italiano suele ser el primer trámite que debe realizar. Aunque normalmente se asocia a las personas físicas, este identificador también es necesario para las personas jurídicas cuando deben llevar a cabo determinadas operaciones previstas por la legislación italiana.

El código fiscal constituye el principal medio de identificación ante la Administración tributaria italiana y permite que las sociedades no residentes puedan cumplir correctamente con sus obligaciones legales, además de relacionarse con organismos públicos, entidades financieras y otros operadores económicos.

¿Qué es el código fiscal de una sociedad extranjera?

En el caso de las sociedades y demás personas jurídicas, el código fiscal italiano es un número identificativo compuesto por once cifras, asignado por la Agenzia delle Entrate (Agencia Tributaria italiana). Su función es identificar a la entidad dentro de la Anagrafe Tributaria, el registro fiscal nacional en el que se recopila toda la información tributaria y administrativa de los contribuyentes.

La regulación del código fiscal se encuentra en el Decreto del Presidente de la República n.º 605, de 29 de septiembre de 1973, que creó la Anagrafe Tributaria y estableció el código fiscal como el instrumento oficial de identificación de los contribuyentes en sus relaciones con la Administración Pública.

¿Cuándo necesita una sociedad extranjera un código fiscal en Italia?

Una sociedad con domicilio social en el extranjero puede necesitar un código fiscal italiano incluso cuando no dispone de un establecimiento permanente en Italia ni desarrolla una actividad económica de forma continuada en el país. En numerosas ocasiones, basta con realizar un acto jurídico o administrativo para que resulte necesaria la identificación fiscal.

Así, el código fiscal puede ser imprescindible para registrar contratos ante la Agencia Tributaria italiana, otorgar escrituras notariales, adquirir o transmitir bienes inmuebles, abrir relaciones con entidades bancarias o aseguradoras, solicitar autorizaciones administrativas o cumplir determinadas obligaciones tributarias. Del mismo modo, si una sociedad no residente obtiene rentas sujetas a tributación en Italia, deberá presentar las correspondientes declaraciones fiscales, para lo cual será necesario disponer previamente de un código fiscal.

Este identificador también adquiere una especial relevancia en el ámbito laboral. Cuando una sociedad extranjera contrata trabajadores en Italia o debe cumplir obligaciones frente a organismos como el INPS o el INAIL, necesita identificarse mediante un código fiscal para poder realizar los trámites correspondientes.

La normativa italiana contempla algunas excepciones limitadas. En determinados supuestos, cuando la entidad extranjera todavía no dispone de un código fiscal, puede identificarse indicando su denominación social y su domicilio en el extranjero. La propia Agencia Tributaria ha confirmado que esta posibilidad puede aplicarse, por ejemplo, en la inscripción de determinados contratos, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la legislación.

¿Cómo se solicita el código fiscal?

La solicitud debe presentarse ante la Agenzia delle Entrate, organismo competente para asignar el código fiscal a los sujetos no residentes. Actualmente, el procedimiento puede realizarse a través de los servicios telemáticos de la Administración tributaria, mediante correo electrónico certificado (PEC), de forma presencial en cualquiera de sus oficinas o por correo postal.

Cuando se trata de entidades que no desarrollan actividades sujetas al IVA, la solicitud suele formalizarse mediante el modelo AA5/6. Junto con este formulario debe aportarse la documentación que acredite la existencia legal de la sociedad y los poderes de representación de quien presenta la solicitud.

Además, es necesario facilitar determinados datos identificativos de la entidad, como el domicilio social en el extranjero, el domicilio elegido en Italia cuando resulte necesario, así como el código fiscal italiano del representante legal en aquellos casos en que la normativa lo exija. Dependiendo de la actividad que vaya a desarrollarse, también puede ser necesario indicar el correspondiente código ATECO.

Cuando la documentación procede del extranjero, es importante verificar que cumple los requisitos formales exigidos en Italia. En muchos casos, los documentos deberán estar legalizados o apostillados y acompañarse de su correspondiente traducción oficial al italiano.

Si posteriormente se producen modificaciones en los datos comunicados inicialmente, la sociedad deberá informar de dichos cambios a la Agencia Tributaria mediante la correspondiente actualización.

¿Qué entidades pueden solicitar un código fiscal?

La necesidad de obtener un código fiscal no afecta únicamente a las sociedades mercantiles. También pueden requerirlo otros tipos de entidades no residentes que mantengan relaciones jurídicas o económicas con Italia.

Entre ellas se encuentran las sociedades de capital o de personas constituidas en el extranjero que realizan operaciones en territorio italiano, los trusts, fundaciones y otras entidades extranjeras que establecen relaciones patrimoniales o contractuales con sujetos italianos, así como consorcios, asociaciones y otros organismos colectivos que participan en licitaciones, inversiones o proyectos empresariales en Italia.

Código fiscal y número de IVA: ¿son lo mismo?

Una de las cuestiones que genera más dudas es la diferencia entre el código fiscal y el número de IVA italiano. Aunque en determinados casos ambos números pueden coincidir, cumplen funciones distintas.

El código fiscal sirve para identificar al sujeto ante la Administración Pública y resulta necesario para numerosos procedimientos administrativos y tributarios. El número de IVA, por su parte, es obligatorio cuando la sociedad desarrolla actividades sujetas al impuesto sobre el valor añadido y debe cumplir las obligaciones relacionadas con la facturación, la llevanza de registros y la liquidación del impuesto.

En el caso de las sociedades de capital y de personas, cuando se asigna un número de IVA, este suele coincidir con el código fiscal. Sin embargo, la obtención del código fiscal no implica automáticamente la apertura de una posición a efectos del IVA. Por ello, una sociedad extranjera puede disponer únicamente de un código fiscal cuando no realiza actividades que requieran identificación a efectos del impuesto.

¿Cuándo es necesario obtener también un número de IVA?

Si la sociedad extranjera tiene previsto desarrollar una actividad económica en Italia o establecer un establecimiento permanente, el código fiscal por sí solo no será suficiente. En estos casos, será necesario completar también el procedimiento de identificación a efectos del IVA, ya sea mediante identificación directa o, cuando proceda, a través del nombramiento de un representante fiscal.

La existencia de un establecimiento permanente también tiene consecuencias desde el punto de vista de la identificación tributaria. La Agencia Tributaria italiana ha aclarado que la sociedad matriz extranjera y su establecimiento permanente constituyen un único sujeto jurídico y, por tanto, deben utilizar un mismo código fiscal. En consecuencia, no pueden asignarse dos códigos fiscales diferentes a una misma entidad.

Adquisición de participaciones en sociedades italianas

Otra cuestión de interés afecta a los inversores extranjeros que adquieren participaciones en sociedades italianas. Las interpretaciones más recientes han precisado que, en determinados procedimientos relacionados con la adquisición de participaciones sociales, el código fiscal italiano del adquirente extranjero no siempre constituye un requisito obligatorio. No obstante, sigue siendo necesario en algunos supuestos específicos previstos por la normativa del Registro Mercantil italiano, especialmente cuando la operación afecta a un socio único.

Conclusión

Para cualquier sociedad extranjera que desee operar en Italia, el código fiscal constituye el principal medio de identificación ante la Administración tributaria y representa, en muchas ocasiones, el requisito previo indispensable para cumplir con numerosas obligaciones fiscales, administrativas y contractuales.

Dado que el procedimiento y la documentación exigida pueden variar según las características de la entidad y la actividad que pretenda desarrollar, resulta aconsejable analizar previamente cuál es el régimen aplicable en cada caso. Una correcta identificación desde el inicio permite evitar retrasos, incidencias administrativas y futuros problemas de cumplimiento normativo.

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El contenido de este artículo tiene como finalidad ofrecer indicaciones generales sobre el tema. Para dudas o casos específicos, se recomienda solicitar asesoría especializada en función de tu situación particular.

Artículo escrito por Alessia Ajelli, Managing Associate de LCA Studio Legale, abogada especializada en derecho migratorio y ciudadanía italiana, y Paolo Grassi, Trainee de LCA Studio Legale. 

Artículo modificado el 29/07/2026