En los últimos años, el proceso de reconocimiento de la ciudadanía italiana jure sanguinis se ha vuelto cada vez más complejo para muchos descendientes de ciudadanos italianos residentes en el extranjero. Las dificultades relacionadas con la gestión de los trámites por parte de los consulados, junto con las modificaciones introducidas por el decreto-ley posteriormente convertido en el Decreto Legislativo 36/2025, han generado numerosas dudas, especialmente para quienes ya habían intentado iniciar el procedimiento antes de la entrada en vigor de la nueva normativa.
Una reciente sentencia del Tribunal de Florencia representa una señal importante para aquellos solicitantes que, a pesar de haber manifestado de forma concreta su voluntad de obtener la ciudadanía italiana antes del plazo previsto por la reforma, no lograron formalizar la solicitud debido a la imposibilidad de obtener una cita consular en un tiempo razonable.
El principio establecido por la jurisprudencia sobre la ciudadanía por descendencia
El problema surge de la situación de numerosos ciudadanos extranjeros de origen italiano que, al intentar presentar su solicitud ante el consulado competente, se han encontrado con sistemas de reserva caracterizados por tiempos de espera muy largos y una disponibilidad de citas extremadamente limitada.
La jurisprudencia más reciente ha comenzado a reconocer que estas dificultades administrativas no pueden recaer automáticamente sobre el ciudadano que haya demostrado de manera concreta su intención de ejercer el derecho a la ciudadanía.
En particular, el principio destacado por los jueces es que la ciudadanía jure sanguinis no nace en el momento de la presentación material de la solicitud administrativa, sino que deriva del vínculo de descendencia previsto por la ley. Por lo tanto, cuando un solicitante demuestra que intentó activamente acceder al procedimiento y fue impedido por circunstancias ajenas a su voluntad, el recurso a la autoridad judicial puede convertirse en el instrumento adecuado para proteger su derecho.
La decisión del Tribunal de Florencia
El caso examinado por el Tribunal de Florencia se refiere a una familia brasileña que había intentado completar el procedimiento de reconocimiento de la ciudadanía italiana antes de la entrada en vigor de las nuevas disposiciones.
Los interesados presentaron documentación destinada a demostrar los repetidos intentos realizados para obtener una cita en el consulado italiano competente antes del 27 de marzo de 2025, fecha considerada determinante a efectos de la aplicación de la nueva normativa.
El juez florentino consideró relevante no solo la falta de conclusión del procedimiento administrativo, sino sobre todo la prueba de la voluntad inequívoca de los aspirantes a la ciudadanía italiana de ejercer su derecho antes del cambio normativo.
Las solicitudes de cita, las comunicaciones y otros intentos documentados se consideraron elementos suficientes para demostrar que el retraso no se debía a la inactividad de los interesados, sino a las dificultades estructurales del sistema consular.
Tras verificar la documentación genealógica presentada por la familia y la continuidad de la línea de descendencia italiana, el Tribunal reconoció la ciudadanía italiana a todos los solicitantes, ordenando además la inscripción de los actos en los registros del estado civil italiano.
La sentencia dispuso también que las costas del procedimiento fueran asumidas por el Ministerio del Interior.
El papel de los retrasos consulares en la valoración de los jueces
La resolución del Tribunal de Florencia se inscribe en una tendencia que está emergiendo en los tribunales italianos: el reconocimiento de la ciudadanía no puede depender exclusivamente de la capacidad del sistema administrativo para ofrecer una cita en un plazo compatible con la tutela del derecho.
Para muchos solicitantes, obtener una cita consular se ha convertido desde hace años en un obstáculo particularmente difícil de superar, si no imposible, con sistemas caracterizados por disponibilidad limitada y tiempos de espera a menudo incompatibles con las necesidades de los ciudadanos.
El problema no se refiere solo a la reserva inicial, sino también a la gestión posterior de los trámites, frecuentemente ralentizada por el elevado número de solicitudes recibidas por las representaciones diplomáticas italianas en el extranjero.
Las decisiones judiciales recientes parecen otorgar mayor importancia a la conducta del solicitante: quienes demuestren haberse activado antes de la entrada en vigor de la nueva normativa pueden hacer valer su posición incluso si no lograron completar formalmente el procedimiento administrativo.
Posible evolución tras el Decreto Legislativo 36/2025
La sentencia del Tribunal de Florencia adquiere especial relevancia en el contexto de las modificaciones introducidas por el Decreto Legislativo 36/2025, que ha modificado algunos aspectos de la normativa sobre la ciudadanía italiana por descendencia.
A la espera de futuros desarrollos en el plano constitucional e interpretativo, las decisiones de los tribunales muestran que el debate no se limita a la aplicación de la nueva normativa, sino también a la protección de las situaciones en las que los interesados ya habían manifestado su voluntad de solicitar el reconocimiento de la ciudadanía antes del cambio legislativo.
La sentencia florentina representa, por tanto, un paso más en el equilibrio entre las exigencias de regulación administrativa y la tutela de los derechos derivados de la ciudadanía italiana por sangre.
Para muchos descendientes de italianos en el extranjero, la posibilidad de demostrar intentos concretos y documentados realizados antes de la reforma podría seguir siendo un elemento decisivo en futuras valoraciones judiciales.
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El contenido de este artículo tiene como finalidad ofrecer indicaciones generales sobre el tema. Para dudas o casos específicos, se recomienda solicitar asesoría especializada en función de tu situación particular.
Artículo escrito por Alessia Ajelli, Managing Associate de LCA Studio Legale, abogada especializada en derecho migratorio y ciudadanía italiana.
Artículo modificado el 30/06/2026