La cuestión del denominado “minor issue” representaba desde hacía tiempo uno de los obstáculos más debatidos en los procedimientos de reconocimiento de la ciudadanía italiana por descendencia. En efecto, la interpretación adoptada en los últimos años por el Ministerio del Interior y, en consecuencia, por los Consulados y Municipios italianos, había puesto en duda numerosas líneas de descendencia en las que un progenitor italiano se había naturalizado en otro país cuando el hijo todavía era menor de edad.
La situación cambió con la sentencia de las Secciones Unidas de la Corte de Casación de 26 de julio de 2026, Sentencia n.º 24045/2026. La decisión aclaró que la naturalización del progenitor, producida mientras el hijo era menor de edad y había nacido en el extranjero, no implica automáticamente la pérdida de la ciudadanía italiana del hijo ni interrumpe necesariamente la transmisión de la ciudadanía a lo largo de la línea familiar.
Se trata de una aclaración especialmente relevante para muchos descendientes de italianos, sobre todo para aquellos a quienes en los últimos años se les había denegado el reconocimiento precisamente debido a la interpretación anterior de la normativa.
¿Qué se entendía por “minor issue”?
El denominado “minor issue” surgió de la interpretación de determinadas disposiciones de la legislación italiana sobre ciudadanía y se refería a una situación bastante específica.
En términos generales, se trataba de los casos en los que un ciudadano italiano emigrado al extranjero se naturalizaba en el país de destino mientras su hijo, nacido fuera de Italia en un país que aplicaba la regla del ius soli (como, por ejemplo, Estados Unidos), todavía era menor de edad.
Durante mucho tiempo, la interpretación predominante había considerado al hijo italiano desde su nacimiento y había entendido que la posterior naturalización del progenitor no era, por sí sola, suficiente para interrumpir la ciudadanía del menor.
Este criterio había permitido durante décadas el reconocimiento de la ciudadanía italiana a numerosos descendientes.
A partir de 2023, sin embargo, algunas decisiones de la Corte de Casación habían introducido un criterio más restrictivo. Según esta interpretación, la naturalización del progenitor durante la minoría de edad del hijo podía afectar la continuidad de la ciudadanía italiana, con consecuencias directas para las generaciones posteriores.
El cambio interpretativo había generado una situación de considerable incertidumbre. Por ello, el 3 de octubre de 2024, el Ministerio del Interior había dictado la Circular n.º 43347, instando a los consulados y municipios a aplicar la interpretación restrictiva al examinar las solicitudes de ciudadanía por descendencia.
Para muchos solicitantes, por tanto, una línea genealógica que hasta poco antes parecía válida se había convertido repentinamente en problemática.
La decisión de las Secciones Unidas vuelve a modificar el marco jurídico
La sentencia de 26 de julio de 2026 adquiere especial importancia precisamente porque procede de las Secciones Unidas de la Corte de Casación, convocadas para resolver el conflicto interpretativo que se había desarrollado en los años anteriores.
El principio establecido por la Corte devuelve protagonismo a la idea de que la ciudadanía italiana adquirida al nacer no se pierde automáticamente por el solo hecho de que el progenitor italiano se haya naturalizado posteriormente en otro Estado cuando el hijo era menor de edad.
En otras palabras, la naturalización del progenitor no puede considerarse, por sí sola, suficiente para interrumpir la continuidad de la ciudadanía del hijo.
La consecuencia práctica es significativa: numerosas líneas de descendencia que habían sido consideradas problemáticas sobre la base de la interpretación anterior pueden volver a ser evaluadas conforme al marco jurídico precedente.
Esto no significa, sin embargo, que toda solicitud vaya a ser aceptada automáticamente. Siguen siendo necesarios la verificación de todos los demás requisitos establecidos por la legislación italiana y el examen de la documentación relativa a la línea familiar específica.
¿La sentencia también produce efectos en los procedimientos administrativos?
Es importante distinguir entre la interpretación de la ley proporcionada por la Corte y las instrucciones administrativas.
La Sentencia n.º 24045/2026 no constituye una nueva ley ni derogó automáticamente la Circular n.º 43347 del Ministerio del Interior. Su importancia deriva del hecho de que establece un criterio interpretativo autorizado que los tribunales italianos deberán tener en consideración en los procedimientos sometidos a su conocimiento.
Para los consulados y municipios, en cambio, fue necesario un paso administrativo adicional para la plena aceptación e incorporación de la nueva interpretación en los procedimientos ordinarios, lo que se llevó a cabo mediante la circular del 26 de agosto de 2026 del Ministerio del Interior, dirigida a los Municipios italianos y a los Consulados italianos en el extranjero.
¿Qué cambia para quienes han recibido una denegación del consulado?
La situación es diferente para quienes ya hayan recibido una denegación fundada exclusivamente en la interpretación anterior del “minor issue”.
La nueva sentencia de la Corte de Casación y las nuevas instrucciones ministeriales pueden constituir un elemento jurídico de gran importancia para impugnar dicha denegación ante el tribunal italiano competente o para solicitar una reconsideración por parte del Consulado o Municipio competente.
El punto fundamental será verificar las razones exactas de la denegación. Si el único obstáculo identificado por la autoridad era la supuesta interrupción de la ciudadanía derivada de la naturalización del progenitor durante la minoría de edad del hijo, la nueva interpretación de las Secciones Unidas podría modificar sustancialmente la valoración del caso.
Naturalmente, cada situación debe examinarse individualmente, especialmente para verificar las fechas, las naturalizaciones, los acontecimientos relativos al estado civil y cualesquiera otros elementos que puedan incidir en la transmisión de la ciudadanía.
Un nuevo escenario para quienes desean obtener la ciudadanía italiana por descendencia
La decisión de las Secciones Unidas representa, por tanto, un importante punto de inflexión, pero no debe interpretarse como una solución automática para todos los casos.
La ciudadanía italiana por descendencia sigue dependiendo de la reconstrucción de la línea genealógica específica y de la verificación de todos los requisitos exigidos por la ley.
La novedad más importante, sin embargo, se refiere a la posibilidad de dejar de considerar automáticamente interrumpida una línea de ciudadanía por el solo hecho de que el progenitor italiano se hubiera naturalizado en el extranjero durante la minoría de edad del hijo.
Para algunos descendientes, esto puede significar la reapertura de una posibilidad que parecía definitivamente excluida. Para otros, puede implicar la necesidad de reevaluar una solicitud rechazada, un proceso judicial perdido o un procedimiento que había sido abandonado.
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El contenido de este artículo tiene como finalidad ofrecer indicaciones generales sobre el tema. Para dudas o casos específicos, se recomienda solicitar asesoría especializada en función de tu situación particular.
Artículo escrito por Alessia Ajelli, Managing Associate de LCA Studio Legale, abogada especializada en derecho migratorio y ciudadanía italiana, y Paolo Grassi, Trainee de LCA Studio Legale.
Artículo modificado el 06/10/2026